heridas de infancia

Las heridas de infancia son esas ausencias de afecto y contacto que tanto te faltaron durante tus primeros años de vida y se quedaron como necesidades no resueltas en tu cuerpo emocional.

Una herida de infancia también es sentir el vacío de afecto o pertenencia con los padres o la carencia de vínculos con los cuidadores que se pueden comportar como niños y que no tienen la capacidad de dar, sino la constante necesidad de demandar.

Esas situaciones ocasionan que el niño desarrolle mecanismos de defensa como la evasión,  el victimismo, el perfeccionismo, la rebeldía, la necesidad de rescatar y salvar a otros, y que se quedarán con él hasta no ser resueltas esas heridas de infancia. No importa la edad que tengas, estas siempre te acompañaran hasta que te hagas cargo como un adulto.

Las heridas de infancia se convierten en el detonador de crecimiento y sanación, no son un castigo de Dios, o mala suerte con nuestros padres, son una oportunidad de terminar con las repeticiones  familiares y la falta de consciencia. Somos los herederos de viejas heridas emocionales no atendidas, y  son ellas las responsables de cómo nos relacionamos en la vida.

En las heridas de infancia no se puede culpar a los padres del dolor, porque ellos, con lo poco que recibieron de afecto y protección de sus padres, no pueden darnos lo que nunca recibieron. No existe el malo en esta historia, existe la ignorancia y carencia afectiva intergeneracional que crea desvalorización en los vínculos. 

Puedes leer este artículo si quieres saber más sobre las madres sobreprotectoras.

Cuándo tenemos heridas de infancia no resueltas con los padres, tendemos a tener una personalidad apegada al pasado, a sufrir constantemente, a culpar a los demás por las cosas que pasan en nuestra vida y estar llenos de miedo y enojo, crecemos con una desconfianza hacia la vida y con una necesidad constante de controlarlo todo.

Basándome en el libro de  Lise Bourbeau, “Las 5 heridas que impiden ser uno mismo”, haré un pequeño resumen de cada una para que puedas identificar cuál o cuáles pueden ser las que más te tocan. Cada herida de infancia es un mecanismo de defensa que se generó para protegerte de un dolor del cual ni siquiera puedes ser consciente, pero que de alguna manera sigues repitiendo en tu vida.  

Para poder sanar una herida de infancia, primero deberás reconocerla, eso quiere decir hacerte consciente. Después permitirte sentirla en el cuerpo y así sanarla.  Mi recomendación es que dejes a tu cuerpo que la sienta, porque la mente racional puedes llegar a confundirnos para no traer algo que ya habíamos enterrado hacía mucho tiempo, pero que no se ha trascendido y por ende nos afecta. 

Vamos con cada una de estas heridas, cómo se manifiestan y cómo trabajarlas.

heridas de infancia

La herida de Infancia de rechazo

Está herida de infancia se origina en el vientre materno. Cuando la mamá está viviendo un embarazo en medio de una crisis familiar o un ambiente hostil que le transmite al bebé un ambiente triste, caótico y hace que inmediatamente rechace el entorno, ya que no lo percibe confortable.  

La herida de rechazo hace que te sientas:

🟣 incapaz de enfrentar la vida,

🟣 sientes mucho miedo de ser rechazado, ya sea por una pareja, por un amigo, por un trabajo. 

🟣 tu personalidad es solitaria, compenetrada con tu mundo interior que puede ser el trabajo,  el arte y la creatividad, las drogas o el alcohol o el mundo  intelectual. 

🟣 tiendes a deprimirte y te cuesta hacer parte de grupos. 

🟣 Es una persona muy racional  que se siente muy incomprendida y con la sensación de no ser amado y aceptado. 

Esta herida hace que te cueste mucho reconocer tus talentos y habilidades, por lo tanto, tiendes a no sentirte valorado. Tu trabajo principal está en darte el permiso de aceptarte tal y como eres y nutrirte tanto en lo emocional como en lo físico.

heridas de infancia

La herida de infancia de abandono

Se origina ante la ausencia de afecto, protección, o estabilidad por parte de los padres en los primeros años de vida. 

El niño se desarrolla en constante soledad, angustia, y sentimiento de inseguridad, que lo lleva a crecer como un adulto con un vacío muy profundo y con la necesidad de llenarlo, esto lo lleva a vivir en un estado de víctima o de salvador permanente.

Si tienes herida de abandono:

🟣 generas relaciones desde la codependencia por tu profundo miedo a ser abandonado,  

🟣 te haces correspondiente a relaciones de apego no seguro donde te cuesta poner límites, decir lo que piensas y tiendes a fundirte en el otro, perdiendo tu identidad y cayendo en el propio autoabandono. 

🟣 Puedes llegar a aguantar muchas humillaciones por el miedo a terminar tu relación. Puedes leer este artículo al respecto: ¿Cuántas veces vas a recaer con tu ex antes de superarlo?

Creas una identidad de víctima del drama, donde inconscientemente buscas ser salvada o rescatada, además sientes que la vida en general te debe porque has sufrido mucho. 

Tu tarea principal será aprender a hacerte responsable de ti mismo, trabajar por tus sueños, hacerte cargo de tus necesidades afectivas, y darte prioridad en la vida para generar vínculos sanos y no desde la necesidad.

heridas de infancia

La herida de infancia de humillación

Está relacionada con alguna experiencia de vida donde te sentiste humillados por parte de tus cuidadores respecto algún aspecto de tu personalidad. También se puede percibir como la vergüenza que heredaste de tu sistema familiar. 

Sentirte menos por el color de piel, status económico, familia disfuncional, secretos de abuso, violencia, alcoholismo, abortos, ruinas, asesinato, estafa, homosexualidad, cualquiera de esos temas, si son un peso para la familia lo serán para el niño. 

Él crecerá con un sentimiento internalizado de vergüenza permanente que le dice que algo esa mal en él y que no es digno, ni valioso.

Puede desarrollar una personalidad donde:

🟣 te sientes responsable de todos y por todo, eso te inhibe de conectar con experiencias placenteras y el gusto por la vida, 

🟣 cargas con mucho peso, y prejuicios, 

🟣 te cuesta ser feliz y por eso siempre terminas sacrificándote, de alguna manera eso hace que te sientas menos culpable, por ejemplo nunca te das el permiso de descansar o de hacer algo que te guste, porque siempre está el deber primero que el placer, 

🟣 tu vergüenza te cohibe de expresar tu sensualidad y no te sientes una persona deseable. 

🟣 Rechazas mucho tu cuerpo y te cuesta conectar con tu parte sexual.

La tarea para una persona que ha vivido mucho con la herida de la humillación, por supuesto, será:

Reconocerla primero, pero también deberá aprender a conectar con las necesidades de su cuerpo, sentirse orgullosa de quien es, cuidarse y permitirse ser libre y vivir experiencias que le generen placer, volverse la protagonista de su vida, dejar de girar alrededor de ayudar a los demás.

heridas de infancia

La herida de infancia de traición

Es una herida que se genera en un ambiente un poco caótico y con alto grado de  incertidumbre, es decir, que el comportamiento de los  padres o cuidadores generó mucha angustia y desilusión en el niño.

Esto lo hizo hacerse muy rápido un adulto responsable que busca controlar las situaciones para sentirse seguro. Te vuelves una persona muy ágil, mentalmente y te sientes en un estado de alerta permanente, para prevenir los posibles peligros del futuro.

Por tu naturaleza de pensar mucho la cosas:

🟣 te haces muchas expectativas respecto a tus parejas y creas una especie de neurosis y celos  donde sientes que hay algo oculto que no te permite sentirte en paz. 

🟣 Por supuesto, serás una persona que tiende a atraer situaciones y parejas que te engañan porque con ellas puede recrear los escenarios que viviste en tu infancia de caos e intranquilidad. 

🟣 Te cuesta mucho aceptar y ver a las personas como son, ya que esperas siempre mucho de ellas y por eso te siente siempre engañado y desilusionado. 

La tarea para la persona con la herida de la humillación será aprender a confiar en la vida, a comunicar sus necesidades, a mostrar su vulnerabilidad, y permitirse recibir ayuda, disfrutar más del presente y entablar relaciones sin querer controlar al otro, no prejuzgar y no anticiparse a escenarios catastróficos.

heridas de infancia

La herida de infancia de injusticia

Se manifiesta ante una situación donde sentiste que fueron injustos contigo y se te quitó algo tuyo. 

Por ejemplo, la atención que tenías cuando nació un hermanito, tu derecho a jugar porque tus papás fueron muy estrictos contigo y preferían que estudiaras todo el tiempo. Sufriste bullying y nadie se dio cuenta, ni te defendió, creces con un sentimiento de infancia robada. Y creces como un adulto:

🟣 Rígido, con sobre exigencia y dureza contigo misma. 

🟣 Tienes un alto grado de responsabilidad, pero a su vez te cuesta mucho flexibilizarte, divertirte, tomar vacaciones, ser espontáneo y equivocarte. 

🟣 Tus puntos de vista son muy cuadriculados, estás mucho en los extremos, y por supuesto.

🟣 Constantemente percibes muchas situaciones como injustas. 

Te percibes como una persona que tiene su vida bajo control, tu pensamiento crítico es muy agudo, lo que te permite ser perfeccionista, tener determinación para lograr lo que te propones y tener éxito en tus metas. 

Pero a su vez, te juzgas mucho y te cuesta pedir ayuda porque piensas que lo puedes hacer todo sola. Nunca es suficiente para ti, de esa manera te perpetúas en la incapacidad de sentirte libre, y feliz, sin la necesidad de cumplir una meta.

La tarea para las personas con esta herida de injusticia será aprender a ser flexibles contigo mismo y con los demás, darte el derecho a equivocarte, a jugar, divertirte, salir de las normas, reconocer tus emociones y pedir lo que necesitas a nivel afectivo. 

También darte permiso de ampliar tus puntos de vista, ser más tolerante con las personas y ampliar tu capacidad de disfrute.

Ahora que ya conoces las heridas de infancia, tienes la consciencia para asumir la responsabilidad de sanarlas, depende de ti darle a tu niño interior el afecto, la atención y el amor que requirió y no recibió. 

Y esto no dependerá de si tus padres están vivos o no, de sí ellos te pidan perdón o no, esto solo dependerá de tu decisión, de hacerte cargo de tus emociones, conectando con tu vulnerabilidad y reconocer lo que te pasó para darte el permiso de hablar y  dejar de estar dominado por tus heridas inconscientes.

No existen recetas con pasos para hacerlo rápido. Sí existen procesos de sanación donde se toma consciencia del dolor de la herida, que es tu maestro de transformación y la liberación de patrones generacionales que cargas. 

Al sanar, te permites tener una relación diferente contigo desde el amor, el respeto, y  la compasión. Ya no elegirás más desde la inconsciencia a tus parejas y te permitirás elegirte como prioridad.

Si quieres profundizar en la sanación familiar y aprender más sobre tus heridas de infancia, en Pranalan hemos creamos un taller para acompañarte y ayudarte a retomar control de tu propia vida: Sanar con Mamá y Sanar con Papá. 

Si sientes que necesitas orientación personalizada, no dudes en contactarme. Te dejo también información sobre todos nuestros talleres. Recuerda que no tienes que hacerlo sola, nosotras podemos acompañarte.

Autor

Es una de las cofundadoras de Pranalan. Terapeuta holística desde hace más de 10 años. Se especializa en temas de amor propio, sanación de relación con mamá y papá y conectar con tu valor personal.

Ha desarrollado por años exitosamente tu plataforma de @almadelaura en Instagram y ahora está dedicada a Pranalan.

Grupo Telegram Pranalan

Recibe Información periódica a través de nuestro canal de Telegram

Si te pareció útil o te gustó esta información, ayúdanos a compartir con tus conocidos o en redes sociales.

1 Comment

  • Yaraby, abril 21, 2022 @ 10:29 am Reply

    Sanar vínculos de infancia es un re conectarse con situaciones que quedan bloqueadas por el inconsciente. Nadar en las profundidades para renacer del lodo como una flor de loto.
    Hermosa enseñanza. Gracias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.